Escuchar por escuchar

imagen par el texto escuchar por escuchar. Escucha activa

La situación que estamos viviendo genera poco a poco una carga emocional que, en ocasiones, nos hace tener pensamientos que difícilmente tendríamos en otro escenario.  Respuestas que habitualmente denominamos automáticas y que pueden ser generadoras de estados de malestar psíquico y de incomodidad o desasosiego. Estás reacciones o respuestas ante la situación actual puede que no sea la mejor forma de cuidarnos o cuidar a las personas que tenemos alrededor.

Van pasando lo días y todos y todas estamos pendientes de los datos, del número de personas que fallecen, del número de personas que son confirmadas como positivas con el covid-19 o del número de personas que son atendidas en las UCI, pero por encima de todo tenemos el deseo que aumente el número de personas que se curan de esta enfermedad y que la curva de la pandemia cambie su tendencia y al final se extinga.

Detrás de cada cifra hay personas que lo están sufriendo directamente, familiares que viven con la impotencia en muchos casos de no poder estar cerca de los suyos, sin olvidar a todas las personas que directamente están apoyando para que nuestra comunidad continué respirando.

Apoyo emocional.

En esta situación de estado de alarma, el apoyo emocional es una prioridad y una herramienta imprescindible para poder afrontar las diversas vicisitudes por las que todas las personas estamos pasando y especialmente aquellas que, por su trabajo, se enfrentan a diario a una intensa tensión psíquica o que por diferentes circunstancias sufren con más intensidad este aislamiento.

El apoyo emocional se entiende como una acción de interrelación humana que proporciona seguridad, aceptación y ánimo a otras personas y a uno mismo.

Innumerables iniciativas de profesionales de distintos sectores están ofreciendo herramientas con el objetivo de mejorar el afrontamiento, entre ellas el desarrollo de relaciones positivas a través de la ayuda o el apoyo a otras personas. Lo complejo es cómo establecer esas relaciones de ayuda entre personas que están todas en esta situación de estado de alarma, sin contacto físico e incluso sin conocer a la persona.

La reflexión que propongo va dirigida a ese esfuerzo que algunos grupos de personas están haciendo ante la situación que estamos viviendo. Respuestas organizadas ofreciendo apoyo emocional a quienes no podemos tocar y, en muchas ocasiones, no podemos ver. Personas que, como el resto, también luchan contra la curva de la pandemia.

Las y los profesionales de salud mental potenciamos estrategias que facilitan respuestas y conductas ajustadas ante las situaciones adversas, siendo una de las más potentes el desarrollar este apoyo emocional.

Durante estas semanas hemos participado en muchas iniciativas, dando muchos aplausos, hemos desarrollado ideas ingeniosas para compartir, talleres en casa, llamadas a las personas cercanas y seguramente otras muchas que están teniendo un efecto muy importante en el bienestar de la comunidad, pero tenemos un tiempo largo por delante y es necesario que las distintas propuestas se mantengan.

Las personas mayores van a seguir estando solas, las mujeres en riesgo de sufrir violencia de género es posible que tengan aún más riesgo que hace unos días, por lo que tenemos que continuar con las acciones y, si cabe, seguir generando alternativas innovadoras que puedan hacer sentir ese apoyo emocional que tanto necesitamos en estos momentos.

Esta situación nos limita la posibilidad de acciones como tocar, abrazar o estar presentes que son significativamente muy importantes para poder apoyar emocionalmente a las personas desde la perspectiva emocional, pero tenemos otras alternativas que es necesario que intensifiquemos para poder aliviar, reconfortar y mantener la esperanza de las personas que en este momento están solas o aisladas.

Escucha activa.

Llamar por teléfono, enviar cartas, compartir mensajes, pero sobre todo ESCUCHAR.

SÍ, escuchar sin aconsejar, escuchar respetando los sentimientos, escuchar sin querer solucionar los problemas del otro, escuchar para que la gente pueda oír sus miedos y las inseguridades que se generan. Escuchar, en definitiva, para entender cómo vive esta Pandemia el otro y uno mismo.

Firma del Post:

  • José Antonio López Cócera es enfermero especialista en salud mental y miembro de la comisión nacional de la especialidad.
  • Begoña Frades García. Psiquiatra y jefa del área de salud mental del Hospital Pare Jofre. Ha sido coordinadora autonómica de salud mental.
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