Pandemia en Argentina: escenarios diversos, idénticos objetivos

La República Argentina tiene una superficie de 2.780.000 km2, lo que la convierte en el segundo país en extensión de América del Sur y el noveno (entre más de 150) con mayor riqueza y biodiversidad natural. Tiene cerca de 45 millones de habitantes, un PIB de más de cuatrocientos mil millones de dólares y una renta per cápita superior a los nueve mil.

La contención de la primera ola de la pandemia, la continuidad de los testeos y el inicio de la vacunación llevó progresivamente a la desescalada, hasta una situación de nueva normalidad. Actualmente, esta segunda ola ha producido violento incremento del número de casos y de la mortalidad, obligando al confinamiento total de la población.

 Argentina tiene tierra fértil que linda con el mar, la surcan infinidad de ríos, está plagada de industrias, fábricas, y cultivos, pero también muestra severas asimetrías. Son distintos escenarios pero con idénticas consecuencias

Al norte , al pie de la cordillera

 Un ejemplo de las poblaciones del norte es la provincia de la Rioja, con una población de 393.000 habitantes. Durante la primera ola el mayor impacto lo sufrió la capital, que es donde se encuentran el 80% de las camas de cuidados críticos de toda la provincia. En ese momento el sistema sanitario se tensionó, pero no llego a colapsarse. Por el contrario, a día de hoy, el 82% de los nuevos casos se registran en el interior de la provincia, principalmente en los departamentos de Arauco y Chilecito con un índice alto transmisibilidad.

La ocupación de camas de críticos está por encima del 85%. La tasa de letalidad es del 3,6% y el tiempo de duplicación de casos es de 5 días. También ha cambiado el perfil del paciente. Ahora el 80% de los nuevos contagios se da en personas entre los 18 y 50 años y se ha hecho patente la aparición de nuevas variantes del virus, más infectivas. La falta de conciencia social de parte de la población, con comportamientos contrarios a las medidas preventivas, junto a una mayor necesidad de trabajo de muchas personas que dependen de la economía sumergida, han sido razones que han llevado a la situación actual. En este momento no solo aumentan los casos que requieren cuidados intensivos, sino que su estancia en estas unidades es más prolongada.

El 28% de la población riojana está vacunada. El ritmo de vacunación depende exclusivamente de la disponibilidad y entrega de dosis que realice el gobierno nacional. El equipo de salud que asesora a las autoridades provinciales se plantea la estrategia de diferir las segundas dosis con el fin de obtener un mayor número de vacunados con una dosis, en un intento de poder alcanzar una mayor inmunidad parcial en menor tiempo.

Los extremos de Buenos Aires 

En una ciudad tan poblada que asusta el porcentaje de niños en situación de pobreza. En los muchísimos trabajadores en la economía sumergida , sin acceso a la seguridad social y, en muchos casos, sin acceso a la asistencia del Estado, la catástrofe de la pandemia del Covid-19 solo vino a empeorar las cosas.

 Hubo familias enteras afectadas por el Covid al mismo tiempo, que contaron con escasos recursos para poder concretar los aislamientos domiciliarios y cuidar a los enfermos.

El sistema de salud también estuvo tensionado, pero nunca desbordado durante la primera ola. Durante 2020, el índice de positividad de los testeos era de 14% para la provincia de Buenos Aires. Hoy, esa cifra trepó al 37%, con una tasa promedio en los últimos siete días de 647,79 casos por millón de habitantes.

Más allá de que las primeras tasas de testeo fueron extremadamente bajas, con el calor, a lo que se sumaron las fiestas de fin de año, y las vacaciones, se relajaron las medidas de prevención. A pesar de que los consejos publicitarios en hacer turismo local, de pocos días, extremando los cuidados, y de los esfuerzos que hicieron para aplicar protocolos biosanitarios comerciantes, hoteleros y gastronómicos, la situación se descontroló.

Las vacunas anunciadas, Sputnik V, Sinopharm y Astra/Zeneca (Covishield), vienen llegando de manera lenta, desafortunadamente. Hasta hoy, el 19,04% de los argentinos cuenta con una dosis de alguna de las vacunas, y apenas el 5,11% tiene el tratamiento completo con dos dosis, según datos del Ministerio de Salud.

Mayo, un récord en la ciudad portuaria

La ciudad de Rosario, la más poblada de la provincia de Santa Fe, está batiendo todos sus récords de contagios por coronavirus desde que se desató la pandemia. En estos últimos días de mayo se están triplicando el número de casos diarios de los que se produjeron en la primera ola, tanto en la capital como en la provincia. Con esos registros, el total de los infectados en la ciudad desde el comienzo de la pandemia ascendió a 115.529, sobre un total de 317.321 en toda la provincia.

En síntesis, uno de cada cuatro santafesinos contagiados vive en Rosario y ese guarismo llegó a ser en un momento de dos cada cuatro contagios.
En relación a la cantidad de fallecidos en el tercer viernes de mayo la ciudad de Rosario ha reportado 41, sobre un total de 56 de toda la provincia. Produce escalofríos.

En el actual escenario, al que se suma la circulación de variantes de preocupación (cepas británica y Manaos) cuya mayor trasmisibilidad está demostrada, y con ciudades sin camas disponibles en cuidados críticos, resultaba imprescindible volver a una Fase 1, como decidió la ciudad mucho antes del confinamiento estricto que decidió el gobierno nacional.

Objetivos semejantes:

La evolución de la segunda ola de la pandemia no ha estado condicionada por las asimetrías históricas entre las distintas zonas de este largo país. La provincia de Buenos Aires, Rosario y la Rioja, pueden servir de muestra sobre el vasto panorama actual de la pandemia y las preocupaciones de un país.

Urge ampliar la capacidad de testeo, el rastreo de casos, sostener el aislamiento de los sospechosos y sus contactos y, especialmente, acelerar el ritmo de vacunación durante las próximas semanas, aunque sea con una dosis.

Con esa estrategia, quizás nos acerquemos al modelo que dejó satisfechas a las comunidades de algunos países. Solo así podremos evitar más muertes y sufrimiento a la sociedad argentina.

Firma del post:

-Dr. Claudio Strasorier . Medico infectologo. Profesor titular: Universidad Nacional de La Rioja. Director: Instituto Privado de Infectología La Rioja Argentina. Miembro SADI.

-Dra Elena Obieta. Medica Infectologa Hospital Boulogne San Isidro, Argentina. Miembro de SADI (Sociedad Argentina de Infectologia)

-Dr. Pablo Parenti Medico Clínico. Profesor Universidad de Rosario. Hospital Centenario Rosario Argentina.

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