Virgen de agosto

En Italia lo llaman ferragosto, y antiguamente cerraban hasta las gasolineras.  Podías encontrarte tirado y achicharrado en medio de la bota en lo que ahora llaman olas de calor. Aquí somos más de vírgenes, la virgen de agosto, la asunción, o la virgen Zahara. Alabada seas y ascendida en cuerpo y alma al cielo artístico.

Y aunque estamos en el octavo mes, no puedo evitar la sensación de mitad de año que ronda este fin de semana. Es una nochevieja de hemisferio sur, de bañador y chiringuito. Y como todas las nocheviejas, unos segundos para atisbar el tiempo que nos viene, sin ánimo adivinatorio, sino de concentración para encarar la segunda parte contratante de la primera parte.

Medalla olímpica vacunal

Acabamos esta primera parte optimistas por eso de que somos campeones de vacunas. En la olimpiada del 21 no es mala medalla. Pero miremos un poco mas allá del pódium, donde estamos los encantados de conocernos. Según datos actualizados de our world in data y tras administrarse mas de 4 mil millones de vacunas hay un 30% de la población del mundo mayor de 12 años que tiene al menos una dosis de vacuna. La pauta completa la tiene el 16% de la población.

El trampantojo del medio pollo

¿Usted sabe aquel que diu lo de que si una persona tiene un pollo y otra ninguno la magia estadística le otorga medio pollo a cada una? Pues en el tema vacunal estamos en la misma. En los países de bajos ingresos la población vacunada es menor del 1%, es decir, aproximadamente nadie. Cuatro mil millones de dosis, ocho mil millones de personas, podría llevarnos a creer en el efecto del medio pollo, todos medio vacunados, pero no es así. Unos pocos estamos vacunados, otros muchos no.

Como estamos tan preocupados por la inmunidad de grupo, y vamos entendiendo que el grupo es levemente mayor que nuestra aldea, tenemos que pensar en la verdadera importancia de repartir el pollo mas allá de los trampantojos estadísticos. Africa, a 14 kilómetros del chiringuito donde puede que lea la prensa, andan sin saber nada del medio pollo que les toca. En Afganistán, donde los nuevos dueños tienen pollofobia, no descarten que estar vacunado sea factor de riesgo para otras causas de muerte. En Palestina, donde tampoco han visto una vacuna, o pollo, ni por error, tenemos un caso de reparto de pollo modelo «Tamarit», donde los palestinos desaparecen mágicamente de los estupendos datos de Israel.

Ciencia para las decisiones

Me gustaría pensar que en esta segunda parte del año pondremos ciencia y sosiego en los debates. Que esperaremos a tener suficiente evidencia científica sobre el tema de la tercera dosis y de la vacunación en niños. Que la espera a esa evidencia puede permitir una apuesta real por la vacunación de mayores en la aldea global. Que la vuelta al cole de septiembre, tras la fantástica gestión que se realizó en la comunidad educativa el curso pasado, sea igual de estupenda. Que para que lo sea, todos los recursos que se dedicaron para manejar la pandemia de covid permanezcan para contener la pandemia de fracaso escolar que padecíamos. Que el éxito vacunal permita que los servicios sanitarios, los centros de salud, agotados tras año y medio de hacer de surferos entre ola y ola, pongan en marcha las reformas urgentes que necesitan para evitar que las consecuencias del resto de problemas de salud, enfermedades crónicas, de salud mental, derivados de las dificultades que se están reagudizado en este tiempo consigan quebrarlos de forma permanente.

Lo deseo como en un sueño de verano, en el vapor de la siesta de agosto, de asfalto que hierve y del que surge una imagen brillante y azul con un bebé en brazos.  Santa Zahara, ora pro nobis.

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